Descripción

Las «ouriceiras» (en otras zonas de Ancares y Asturias se llaman «corrizas» o «corripas») son unas construcciones circulares de algo más de un metro de altura, levantadas a base de piedras de la zona, en las que se guardaban durante un tiempo las castañas recién caídas de los árboles. Este fruto está recubierto de una gruesa protección con abundantes espinas que forman una especie de erizo. Al tenerlas un tiempo en estos espacios, se facilitaba el secado y su conservación, además de que permitía que el fruto se pudiera separar con más facilidad. En este tramo de la ruta PR-G 159, Sendeiro de Quintá – Donsal, promovido por la asociación local «Castaño y Nogal», se pueden encontrar varios ejemplos de estas antiguas «ouriceiras» recubiertas de abundantes musgos y plantas que, junto al entorno singular, nos permiten descubrir múltiples micropaisajes.